BUENOS AIRES 13/07/2010
El motivo de estas líneas fue “disparado” por la temática, que es de dominio público en este momento en Buenos Aires, República Argentina, el llamado “casamiento-matrimonio” gay.
Y debido a que ESTA PÁGINA WEB ESTA DESTINADA A “RE-PENSAR… NOS”, y en voz alta=escrita, es que deseo compartir con Ud. un análisis filosófico del SER de la “cosa”.
Un concepto sobre un “ser”, y no la “cosa-casamiento/matrimonio gay” en sí mismo, a modo despectivo o discriminatorio.
Como solía decir una amiga de mi madre: “Aclaremos las cosas pues, después de los EQUIVÓCOS vienen los PERJUDÍCOS”. (Sí, expresamente acentuados tal como se leen).
Para ello, para intentar evitar tales “perjudícos”, recurriremos al lenguaje, conjunto éste de símbolos que una determinada cultura utiliza para poder comunicarse; se rige por las 3 reglas básicas: La semántica (que se encarga de los signos), la sintaxis (que se encarga de la relación de un signo que sigue a otro signo) y de la pragmática (que se encarga de la relación de los signos con su significado).
Por otra parte, definir es delimitar con exactitud el alcance de un término, eliminando las ambigüedades o situaciones oscuras. Y EL NOMBRE de “una cosa”, la identifica a ella en particular (lo que hace que sea esa cosa y no otra; es la esencia, lo que “ES”), refiriéndola claramente a un signo sensible (éste es una cosa que representa a otra).
Si expreso la palabra “mate” – y muestro-refiero a un recipiente de calabaza con una bombilla/sorbete en su interior – diciendo que “me gusta tomar el mate amargo”, es evidente que, por la vía negativa, no es ese recipiente para tomar un Fernet con coca (que tal vez sí podría ponérselo ahí, pero convengamos que no es medio de manera natural, común, de ordinario; éste último va en un vaso, o copa, por ejemplo).
La palabra “matrimonio” – originado en el vocablo latino matrimonium – alude a la maternidad, refiere a la posibilidad de poder tener hijos legítimos y de pleno derecho, dentro de la legalidad, en la unión del hombre y la mujer.
Vemos claramente que el antiquísimo “Derecho Romano” lo contempla, a la expresión “matrimonio”, mucho antes que se lo comprenda o asimile en la vida de la Iglesia Católica con su Sacramento.
De lo expuesto, ahora sí paso a analizar la temática del “casamiento-matrimonio” gay.
¿Que tienen derecho a pedir que les sea reconocido “tales derechos”?… si, puede ser posible (NO ES éste el lugar para discutirlo desde lo legal), pero…
POR FAVOR: ¡¡ LLAMENLO CON OTRO NOMBRE !!
Pero NO MATRIMONIO.
Caso contrario se presta a confusiones estériles, y, en muchos casos tristes y hasta dolorosas, pues lastiman el sentimiento de mucha gente que no comparte tal postura pues SE CONFUNDE “LA COSA” (matrimonio-Sacramento Cristiano Católico Apostólico Romano) CON LOS QUE PIDEN “LA OTRA COSA” (la unión entre personas del mismo sexo).
Es decir que acá “hay 2 cosas” con el mismo nombre y, consecuentemente con el MISMO SIGNIFICADO, cuando…
Al decir del cantautor Alejandro Sanz… (y por todo lo expuesto aca)…
¡¡ NO ES LO MISMO !!