LECTOR: No podia encontrar el articulo, como a otros, que en la mudanza de la web se traspapelo y debi buscar en varios archivos. Lo encontre el 22/5/2020.
Aca va para Ud.
BUENOS AIRES, 29/4/2011
EL INCONCIENTE: ¿ES?
Hace ya varias semanas que me “viene dando vueltas” este tema (el SER), pero desde otro ángulo, puesto que en una oportunidad hablamos de él, como lo que “es”; lo que existe, lo que “está ahí” frente mío. Y cómo, también, a lo largo de la historia del pensamiento del hombre, éste vino dando respuestas a distintos planteos “existenciales”, entendido como “lo que me está pasando ahora”.
Y también, respecto al inconciente, está muy presente en mi por muchísimas charlas en las que me toca compartir; también porque estoy estudiando Lic. en Psicología; y cuando sale la temática, escucho respuestas de todo tipo, sobre su negación: “eso NO EXISTE”; eso ES un invento; NO se puede probar su existencia, etc., etc., etc.
En primer lugar, a los efectos de no redundar en la reflexión anterior (El “SER” y el “Dejar de SER”: EL ABORTO), solamente me referiré a la parte que nos acerca sobre el tema en trato:
1.- El “SER”
Cuando “pensamos” este término, llegamos a esta conclusión: ES LO QUE EXISTE, LO QUE ESTÁ FRENTE A MI. LO QUE “ES”. TODO LO QUE “tengo frente a mi, ES SER”.
Por otra parte, como ciencia madre, la filosofía busca las últimas causas – o razones de la realidad que tenemos frente a nosotros – y es necesario que por ser también suprema ciencia, busque – por medio de las cuatro causas – dar respuesta a nuestros interrogantes. Ellas son:
• Causa MATERIAL: Nos dice de qué material está hecha una cosa. Por ejemplo la madera.
• Causa FORMAL: Nos dice qué hemos hecho con la materia. Se hizo una mesa.
• Causa EFICIENTE: Nos dice quién hizo la cosa, es decir el autor. El carpintero.
• Causa FINAL: Nos dice para qué hemos hecho esa cosa. Para apoyar cosas.
Es cierto que en general, la mayoría de la “filosofía existencialista”, da por sentado que el ser es lo que “… se ve, se toca, se huele…”, el resto que no encaja acá, directamente no existe.
Y una muestra basta como botón (diría mi finada abuela Rina) es Kant, quién en sus “categorías” terminó de encuadrar esto: Lo que en ellas no está, directamente NO EXISTE.
2.- EL INCONCIENTE
Y, en segundo lugar, con referencia al Inconciente, le cupo tamaña responsabilidad de dárnoslo a conocer a Don Sigmund Freud, padre del Psicoanálisis.
Y cómo sufrió el pobre, ya que precisamente propuso la existencia del “Aparato Psíquico”, sin poder “mostrar desde lo científico su EXISTENCIA FISICA”, a la medicina de aquél entonces.
Para colmo (repito, en el contexto histórico en el que se movía, positivismo puro) definió al mencionado Psicoanálisis como “… un método terapéutico y al mismo tiempo una interpretación de la conducta humana; también como una concepción del mundo, en el sentido de una interpretación de la cultura y la historia”.
Tamaño desafío le cupo, pues… su Aparato Psíquico NO TENIA LUGAR DE UBICACIÓN FÍSICA EN EL CUERPO HUMANO, MUCHO MENOS EN “la cabeza” pues… ACA SOLO ESTÁ EL CEREBRO (Reitero: es lo que “se pensaba” en aquella época, desde la medicina).
Por otra parte, y sólo a título de simple comentario, lo que más me asombró de Freud, entre otras cosas, es la capacidad para resaltar sus limitaciones y/o errores en todas las etapas de su trabajo, a medida que fue descubriendo los distintos elementos de su teoría, corrigiéndose así mismo, y también dejando a sus discípulos la continuación de sus investigaciones, para poder llegar “a la verdad correcta”, del Inconciente.
Y de éste, como no podemos “verlo ni con un microcopio”, sólo podemos inferirlo en el ser humano por NUESTRA CONDUCTA, nuestro obrar, nuestro accionar.
Cuando tenemos algún tipo de “síntoma”, es decir una “manifestación”, una “exteriorización” de que “algo no anda del todo bien en el cuerpo, en la máquina (desde lo físico, debe entenderse)”, el médico nos indicará una serie de pasos a seguir, con sus respectivos análisis clínicos para ver “cómo anda la máquina”.
Y si todos los estudios dan “que ando bien”, entonces…
Acá vienen ALGUNAS de las “GRANDES PREGUNTAS”:
¿Qué ES lo que me está sucediendo? ¿Qué ES lo que me está pasando? ¿Qué parte de mi SER está afectado?
Estimado lector:
La respuesta a estas preguntas, y seguramente Ud. tendrá muchos otros interrogantes, se la dejo a su particular criterio ya que “las historias de cada uno nos condicionan, en general, para responderlas”.
De mi parte, creo, profundamente que somos, los SERES humanos, un “compuesto” de cuerpo, alma y mente. Y si “mi/nuestro” obrar nos muestra que la “casa” tiene casi todas las estructura en orden; y todos sus sistemas de cañerías de agua están “en orden”, pero… “hay agua en el piso”…
ES porque “HAY GOTERAS EN LA AZOTEA”; sea porque el tanque de agua está desbordado y pierde agua, o, cada tanto… cuando llueve. NO IMPORTA ESTO, SINO QUE EL AGUA CAE DESDE ARRIBA.
Deseo compartir un texto que seguramente aportará un poco de luz en este “reflexionar, pensar en voz alta”, y que me fuera enviado vía correo electrónico en un par de oportunidades:
EL CUERPO GRITA … LO QUE LA BOCA CALLA»
«La enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma».
Bach.
Muchas veces…
El resfrío «chorrea» cuando el cuerpo no llora.
El dolor de garganta «tapona» cuando no es posible comunicar las aflicciones.
El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir.
La diabetes invade cuando la soledad duele.
El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.
El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.
El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar.
La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.
Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.
El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza.
La presión sube cuando el miedo aprisiona.
Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.
La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.
Las rodillas duelen cuando tu orgullo no se doblega.
El cáncer mata cuando te cansas de «vivir».
¿Y tus dolores callados? Cómo hablan en tu cuerpo?
Por lo expuesto precedentemente, “el cuerpo grita…”, es una muestra fehaciente de que CUANDO MI SER ESTÁ AFECTADO, NO PUEDE NEGARSE, y podrá ser sanado, cuando reconozca que “algo me pasa” que me duele la garganta, y con los remedios no se me va el dolor ni la inflamación, o bien se reitera tal síntoma varias veces en poco tiempo.
Mi conclusión:
EL INCONCIENTE “ES”; EXISTE, ESTA DENTRO MIO, VIENE CONMIGO Y FORMA PARTE INDISOLUBLE DE “MI YO/ACA/AHORA”.
Hasta nuestro próximo encuentro.